Recorrido
DATOS:
Distancia: 25,3 kms (aprox.)
Punto más elevado: 2.268 m (Cerro Guarramillas -Bola del Mundo-)
Punto más bajo: 1.046 m (río Manzanares en Canto Cochino)
Diferencia cota entre salida y meta: 770 m
Desnivel positivo: 1.650 m
Desnivel negativo: 880 m
Desnivel acumulado: 2.530 m
Dificultad técnica: alta
Salida: aparcamiento final de la carretera de acceso a la Pedriza del Manzanares (1.052 m)
Meta: refugio de la R.S.E.A. Peñalara en el Pto de Navacerrada (1.822 m)
DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO
El lugar de salida se sitúa al final de la carretera que da acceso (foto 1) al Parque Regional de la Pedriza del Manzanares,
dentro del Parque Natural de la Cuenca Alta del Manzanares. justo donde
una valla impide el paso de vehículos particulares con amplia zona de
aparcamiento.
Desde ese punto, el itinerario de la carrera se
dirige en dirección Sur por el asfalto recorriendo escasos 400 metros
para tras atravesar un pequeño aparcamiento cruzar el Río Manzanares
por primera vez (foto 2). En inicial llaneo por medio de un frondoso pinar (foto 3), se alcanza la vía senderista más transitada de la Pedriza, conocida como “Autopista de la Pedriza” (foto 4) donde la carrera gira en dirección Noreste, para tomar esta senda que en ligera subida conduce al Refugio Giner. Seguimos la senda, unas veces pedregosa, otras de tierra y otras con abundantes raíces de árboles (foto 5) hasta las proximidades del Refugio donde giraremos en dirección Oeste (foto 6) para dirigirnos al Collado del Cabrón (1.303 m) en una dura subida (foto 7), atravesando el collado en dirección Este-Oeste (foto 8). Una vez superado el collado, un fuerte descenso entre pinares en dirección Oeste (foto 9)
nos conduce de nuevo al río Manzanares. Tras cruzar el río por un
puente de madera la carrera gira hacia el Norte tomando la pista
central de la Pedriza para alcanzar en pocos metros el primer puesto de
avituallamiento, junto al emblemático lugar conocido como la Charca Verde (1.152 m). Estaremos en el punto kilométrico 5 (foto 10).
Tras dejar el avituallamiento la carrera toma
dirección Oeste-Noroeste en una constante pero desigual subida,
manteniendo el curso del río a la derecha. Tras alcanzar de nuevo la
pista forestal principal de la Pedriza, la seguiremos durante unos
cientos de metros y justo antes de un nuevo puente sobre el río
tomaremos un desvío a la izquierda que tras subir unos empinados
escalones (foto 11)
nos adentrarán en unos de los parajes más bellos del Parque Regional.
La carrera, ahora en dirección Oeste en poco más de 500 mts cruzará de
nuevo el río a través de unos troncos de madera (foto 12). Seguiremos la senda que en constante subida y con una frondosa vegetación de bosque bajo en el ultimo tramo (foto 13) nos conducirá hasta el Puente de los Manchegos (1.720 m), kilómetro 10 de la carrera, y nuevo punto de avituallamiento (foto 14).
Tras el avituallamiento del Puente de los Manchegos,
la carrera continua siguiendo el curso del río Manzanares, por una
senda colindante a éste que en el próximo kilómetro mantendremos a
nuestra izquierda. La vegetación desaparece como por arte de magia a
medida que va vamos ascendiendo por el tramo alto del curso del río
para dar paso a una extensa pradera típica de alta montaña (foto 15).
Nos dirigimos hacia el punto más alto de la carrera, la Bola del Mundo
(2.259 m) que empezaremos a divisar a ratos si podemos levantar la
vista del suelo (foto 16). Rápidamente el ascenso empieza a endurecerse mostrándonos los tramos más duros y empinados de la carrera al atravesar el Ventisquero de la Condesa (foto 17). Algunos años, en este tramo aún se conserva la nieve.
Tras alcanzar el Alto de Guarramillas, también conocido como “Bola del Mundo”
(2.260 m), se inicia un fuerte descenso por la pista cementada que
conecta esta famosa cima madrileña identificada por unos repetidores de
televisión con el Puerto de Navacerrada (1.860 m).
Tras pasar el punto kilométrico 15, y antes de comenzar el descenso más
técnico de la carrera que nos conducirá directamente al Puerto, se
sitúa un nuevo punto de avituallamiento, justo al lado de la casetilla
del telesillas (2.168 m) (foto 18).
Tras dejar el avituallamiento, bordeamos la caseta
del telesillas por la izquierda para enfrentarnos al descenso al Puerto
a través de la empinada rampa que configura la abandonada pista de
esquí (foto 19).
Tras cruzar la carretera Madrid-Segovia que
atraviesa el Puerto de Navacerrada la carrera continua por la carretera
de los Cogorros durante unos de cientos de metros en subida hasta
alcanzar la Pista de esquí del Escaparate (foto 20) y una vez allí seguir por el transitado camino senderista conocido como Camino Schmidt (foto 21).
El camino discurre a través de un espeso bosque de pinos, inicialmente
en bajada aunque ésta rápidamente se convierte en una ligera subida que
nos conducirá hasta la hermosa pradera que conforma el Collado Ventoso (1.906
m). Al alcanzar este collado, punto más occidental de la carrera,
llevaremos sobre nuestros pies recorridos ya más de 20 kilómetros (foto 22).
En el collado abandonaremos el Camino Schmidt. Giramos hacia el Sur para tomar un fuerte y pedregoso ascenso (foto 23) que nos conducirá a la cuerda de los Siete Picos en
torno a los 2.000 m. Tras alcanzar la cuerda tomamos dirección Este
siguiendo el cordal a través de una senda llena de suaves toboganes que
nos mantendrán en un continuo ascenso-descenso entre grandes bloques de
granito (foto 24)
hasta superar el último de los Siete Picos. Desde allí, y tras 24
kilómetros de recorrido, una técnica y fuerte pero corta bajada (foto 25) alcanzaremos la pradera de Siete Picos que conecta con un ancho camino en suave bajada que nos conducirá hasta el Alto del Telégrafo (1.982 m) (foto 26)
desde donde divisaremos de nuevo el Puerto de Navacerrada. Descendemos
el cerro por la pista de esquí hasta el Puerto donde tomaremos la
carretera en dirección a Madrid y tras un escaso kilómetro por asfalto
alcanzaremos la meta en el Albergue Peñalara (1.822 m ) (foto 27).
Habremos completado 26,3 km con un desnivel acumulado de 2.794 km.
FICHAS Y MAPAS
—
METEOROLOGÍA
Una de las peculiaridades del Cross de los Tres
Refugios radica en unas condiciones meteorológicas muy variables que
suelen acentuar en cada nueva edición la dureza en sí de la prueba,
llegando a veces a ser clasificada de una prueba extrema.
La diferencia de altitud entre la salida y el punto
más alto del recorrido (la Bola del Mundo) condiciona importantes
diferencias climatológicas en diferentes tramos del recorrido. Esta
diferencia climática se ve acrecentada por las condiciones de alta
montaña que suelen caracterizar el tramo del Ventisquero de la Condesa
y la Bola del Mundo.
A este contraste climatológico hay que añadir
también un contraste de tipo meteorológico que puede verse favorecido
por las condiciones atmosféricas reinantes el día de la carrera. Al
tener lugar ésta en la primera semana de mayo las previsiones
meteorológicas pueden dar giros muy rápidos de situaciones de buen
tiempo en la salida a episodios de tormenta en el ultimo tramo de la
carrera muy propios de la primavera.
El corredor no debe extañarse si inicia la carrera
con un día despejado, soleado y cálido y se encuentra al adentrarse por
el Ventisquero de la Condensa nubes bajas o niebla húmeda y advierte un
notable descenso de temperatura, a veces acompañado de un moderado
viento. Estas condiciones se pueden mantener, incluso acentuarse en el
entorno de la Bola del Mundo donde en ocasiones, una densa niebla que
dificulta la orientación de los corredores.
En el tramo del camino Schmid, al ser cara norte de
la Sierra, también es frecuente la aparición de nubes bajas, que se
pueden convertir también en una cerrada niebla húmeda a lo largo del
cordal de Siete Picos.
PERFIL
Fuente: penalara.org
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