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Ya en el 2006 tuvimos la cabeza muy caliente…
queríamos hacer una expedición, vivir una aventura
montañera y Bolivia tenía todas las papeletas, pero el viaje a priori se
planteaba muy caro y tampoco teníamos muy definidos los días (en fecha y
número) de vacaciones, la consecuencia… un aplazamiento hasta el año siguiente.
He aquí que el 2007 se echó encima rápido, y a principios de año
cuando nos pidieron una previsión de vacaciones para todo el año hay quien ya
se marcó 3 semanitas en el calendario con el objetivo que habíamos dejado
aplazado el año anterior.
Una vez entrados en el año, nuevamente la ilusión por la
expedición Boliviana se iba desvaneciendo con lo cual comenzamos a idear otros
destinos. Teníamos muy claro que la oportunidad era ahora, teníamos tiempo,
salud,… ¿por que esperar más? Esta buena predisposición puede desaparecer en
cualquier momento y aunque no sea así… este año nos vamos a un sitio y si se
puede al que viene a otro.
Fue dando un paseo por la cañada en Semana Santa cuando
finalmente decidimos tomarnos muy en serio nuestro destino de vacaciones.
Teníamos dos temas pendientes: uno era continuar adelante con nuestra actividad
pro-rocódromo y el otro preparar nuestras vacaciones, así que nos dividimos las
tareas; Jose se ocuparía del rocódromo y yo de buscar toda la información
necesaria sobre el Kilimanjaro.
Enseguida me sumergí en la Web en busca de información interesante: foros, páginas
Web de montaña, de viajeros y de particulares, agencias, experiencias de
viajeros,…. Los primeros resultados llegaron enseguida, los contactos con las
agencias y el presupuesto del viaje. Uffff la verdad que el presupuesto es
bastante elevado, es cierto que viajar a África no es nada barato, pero estamos
decididos y al menos por esta vez nos lo vamos a permitir.
Cuanto más se iba perfilando el viaje y más próximo lo veíamos
empezaron a entrarnos los miedos… para Jose era (y es) un riesgo en su trabajo,
por eso de estar tantos días incomunicado y yo no tenía muy claro como lo
tendría que hacer en el trabajo para que me diesen todos esos días de
vacaciones. Tanto como habíamos soñado y ahora veíamos que no podría llegar a
ser, que todo había sido precisamente eso…. “un sueño”
Al menos dos semanas estuvimos con la incertidumbre y con la
angustia de si podríamos o no llevar nuestra pequeña expedición adelante,
finalmente decidimos asumir los riesgos y nos lanzamos a contratar el viaje, no
antes sin reducir un poco el número de días, pues se puede arriesgar, pero
tampoco hay que pasarse.
Contratamos el viaje con una agencia Pamplonica llamada
Naturtrek, por lo visto con mucha experiencia en organizar viajes de este tipo (ya
contaremos los resultados), con el siguiente itinerario:
Vuelo de Madrid a Nairobi (en Kenia). Nuestra intención allí….una
vez descartado subir al Monte Meru destino habitual y próximo al Kilimanjaro
para facilitar la aclimatación pensamos en ir a la zona del Monte Kenia, intentando
la cumbre Lenana a 4985
metros y visitar esta conocida montaña. El Monte Kenia
tiene otras dos cumbres de mayor altitud, la Batian y la Nelion, pero para subir a ellas ya son necesarias
técnicas de escalada y no disponíamos de días para aclimatar e intentar dichas
cumbres.
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Tras el intento de ascensión al Kenia partimos rumbo a Tanzania en un
viaje en autobús de 7 horas (esperemos que no sean más) Allí intentaremos subir al
Kilimanjaro (5895 metros)
por la ruta Machame. De
esta ruta dicen que es una de las más bonitas, un poquito más dura que la más
habitual que es la Marangu pero también menos transitada.
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Una vez hayamos bajado del Kilimanjaro haremos un pequeño Safari
de dos días por el Parque Nacional Lago Manyara y el cráter del Ngorongoro.
Al día siguiente cogemos nuevamente el autobús que nos llevará a
Nairobi donde cogeremos el avión que nos llevará de vuelta a casa.
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